La propaganda engañosa

14/Nov/2016

PorIsrael, Por Beatriz W. de Rittigstein

La propaganda engañosa

Las medias verdades son más dañinas que las
mentiras completas, pues con estas últimas se puede descubrir el engaño con
mayor facilidad. Pero, las medias verdades son confusas, se basan en algo que
sí ocurrió y le añaden una serie de falsedades que desvirtúan los hechos. Así,
los artificios pueden resultar creíbles. Ello es comúnmente utilizado por la
teocracia iraní junto con uno de sus brazos, el Hezbollah, en la campaña de
incitación mundial del odio judeófobo.
Hace unos días, la página web de Al Manar,
el canal libanés en español, perteneciente al Hezbollah, publicó una nota que
constituye un claro ejemplo de esta treta. Fue una noticia real que apareció en
los medios israelíes. Se trató del desmantelamiento por parte de la policía
israelí, de una red internacional de traficantes de órganos, cuyos
protagonistas fueron apresados. Al Manar la tomó de fuentes israelíes y le
agregó una cantidad de patrañas que no aparecían en la noticia original, ya que
eran falsas. De este modo, el medio cumple con su artera misión: promover
calumnias.
Hezbollah agregó una terrible farsa: para
“algunos rabinos, según la Halajá (ley judía) es lícito sacrificar la vida de
un gentil para salvar la vida de un judío”. Los impostores no exhibieron la letra
de la ley porque en realidad NO EXISTE.
En el mismo texto, Al Manar señaló que
varias redes israelíes traficaron órganos desde las favelas de Brasil. Tampoco
difundieron pruebas fehacientes que sustenten tal acusación.
Al final, se refirieron a una noticia de
2012 que CNN jamás dio de esa manera ni con esos detalles: “‘los órganos de
africanos que intentaron entrar en Israel por el desierto del Sinaí y
fallecieron, fueron tomados ilegalmente por miembros de estas redes’. Los
periodistas comprobaron que varios cuerpos de africanos que carecían de órganos
fueron descubiertos en esta región”. No mostraron la noticia tomada del medio
que supuestamente lo informó. Por otra parte, entre los tantos cuestionamientos
a esas tergiversaciones, nos preguntamos: ¿cómo se mantuvieron los órganos en
buenas condiciones, en pleno desierto?
Resulta obvio que la propaganda engañosa
del Hezbollah va más allá de su guerra contra Israel, se trata de una
perceptible instigación antijudía a través de la manipulación de las noticias.